Los pueblos de Menorca son auténticos tesoros y su encanto no disminuye bajo la lluvia. Aquí te dejamos algunas opciones para perderte entre sus calles:
- Alaior: Un paseo por su casco antiguo es como viajar en el tiempo. Visita la Plaza de la Constitución, la Ermita de Sant Pere Nou, la Parroquia de Santa Eulalia y el Convento de San Diego. Aprovecha también para explorar tiendas de artesanías y productos locales.
- Es Mercadal: Si la lluvia te sorprende en Es Mercadal, Bistro Sol 32 es una apuesta segura. Un lugar donde se come muy bien sin que el precio se dispare, con platos cuidados y producto de calidad que se nota en cada bocado. El ambiente es tranquilo y acogedor, ideal para alargar la sobremesa, y el servicio te hace sentir como en casa. De esos sitios a los que apetece volver.
- Ferreríes: Aunque es más pequeño y tranquilo, su casco antiguo tiene un encanto único. No olvides visitar el Centro de Geología de Menorca y, si te animas a salir un poco, el Hort de Sant Patrici te sorprenderá con su selección de quesos y vinos locales.








